
El paso del Cristo Alzado, de la Hermandad de la Pasión del Señor de Pamplona, avanzó ayer sus primeros pasos hacia la Semana Santa en un recorrido, por las calles del Casco Antiguo, que le llevó hasta la catedral. Allí fue recibido por el arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez González, que bendijo la figura antes de oficiar la Eucaristía e imponer la ceniza.
La procesión, con motivo de la celebración del Miércoles de Ceniza, abría para los católicos navarros el tiempo de Cuaresma en la Comunidad foral. Cuarenta días separan a los fieles de las procesiones que llenarán las calles de Pamplona de un silencio sobre el que vibrará la emoción en una Semana Santa que, este año, se celebrará entre los días 14 y 21 de abril.





